miércoles, 30 de julio de 2008

Sweet Home Baiona.

Un martes cualquiera, sin nada de especial, puede tenerlo todo para ser un dia redondo.

Despertarte feliz, mirar por la ventana y ver que no estas en un laberinto de hormigón, es lo que hace a uno no perder la cabeza.

Es espectacular la forma en que el entorno nos influye en nuestra actitud y personalidad. Tan sólo unos pocos kilómetros (667 exactamente) separan la rutina de la pura libertad. En mi caso, la rutina podria parecer mas atractiva. En ella estan la familia, los amigos, las comodidades, las mejores "posibilidades de futuro"... y sin embargo aqui estoy bien, muy bien...

Me siento mejor al pensar en que un maestro, de alguna u otra manera, ya habia sentido lo mismo en algún momento:

"Me enamoro de todo, me conformo con nada..."

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